¿De qué estamos hablando?
El sistema de filtración de agua por ósmosis inversa en los dispensadores de agua es una tecnología avanzada y eficaz para purificar el agua, garantizando una calidad de agua excepcionalmente alta. Este sistema se ha vuelto popular tanto en hogares como en entornos comerciales debido a su capacidad para eliminar una amplia gama de contaminantes.
El proceso
La ósmosis inversa (RO, por sus siglas en inglés) es un proceso de purificación de agua que utiliza una membrana semipermeable para eliminar partículas, impurezas y contaminantes del agua. A diferencia de la ósmosis natural, donde el agua fluye de una concentración baja de solutos a una alta, la ósmosis inversa requiere presión para mover el agua a través de la membrana, dejando los contaminantes detrás.
¿Por qué conviene?
En los dispensadores de agua con sistema de RO, el agua se pasa primero a través de varios filtros preliminares. Estos filtros pueden incluir un filtro de sedimentos para partículas más grandes y un filtro de carbón activado para eliminar cloro y otras sustancias químicas que afectan el sabor y olor del agua.
Luego, el agua llega a la membrana de ósmosis inversa. Esta membrana es extremadamente fina y está diseñada para permitir solo el paso de moléculas de agua, bloqueando efectivamente la mayoría de los contaminantes, como sales, bacterias, virus, metales pesados y químicos disueltos.
Finalmente, el agua filtrada pasa a través de un filtro post-tratamiento, como un filtro de carbón, para mejorar aún más el sabor y la pureza antes de ser dispensada.
Red de Agua v/s Botellón
FAQs
Sí. La membrana de ósmosis inversa está diseñada para retener una gran cantidad de contaminantes, incluyendo bacterias, virus, metales pesados y otras impurezas presentes en el agua, ayudando a obtener un agua de alta calidad para el consumo diario.
El proceso elimina gran parte de los minerales disueltos junto con otros contaminantes. Por ello, muchos sistemas incorporan etapas adicionales de filtración o remineralización para mejorar el sabor y equilibrar la composición del agua.
La frecuencia depende del uso y de la calidad del agua de entrada. En general, los filtros preliminares se reemplazan cada 6 a 12 meses y la membrana de ósmosis inversa cada 2 a 3 años, según las recomendaciones del fabricante.
Porque permite disponer de agua purificada de forma continua, reduciendo costos, eliminando la necesidad de almacenar bidones y disminuyendo el uso de plásticos desechables, todo con la comodidad de tener agua fría y caliente al instante.
